A dos años de convertirme en Freelance

Un poco de historia. Recuerdo que en el 2009 estaba recién graduado, con apenas un puñado de proyectos hechos para unos pocos clientes, frutos logrados con conocimientos adquiridos de forma autodidacta (una de mis mayores fortalezas) y fue allí cuando me tuve que enfrentar al mundo laboral

, en realidad no me puedo quejar, ya que en mi primer empleo fue en donde realmente pude profesionalizar y afinar todos aquellos conocimientos que ya traía en una etapa muy inicial.

Mi experiencia en esta primera compañía (BMT) fue genial, pude divertirme mientras hacía lo que me gustaba y me pagaban por ello! 😀 pero todo llega a un final inevitable y cuatro años después tuve que aceptar un nuevo reto, nueva compañía y nuevos proyectos (Seguros Horizonte). Y así durante otros tres años más enfrente nuevos proyectos que en esta ocasión pude liderar por completo, pero como dice uno “casado con la marca” situación que duró hasta que ya no pude extender por más tiempo el estancamiento creativo inducido por una clima laboral bastante desalentador y poco progresista.

Si ya van sumando habremos contado 7 años de experiencia en el mundo corporativo, desarrollando proyectos a pedido, unos más satisfactorios que otros, pero si hay una característica que tiene el mundo creativo es que hay que avanzar, innovar, evolucionar. Y fue allí donde decidí dar el salto al que nos trae el título de este post.

Me convertí en Freelance!

Fue la decisión más difícil que tuve que afrontar en mi vida laboral, ya que desde ese momento por allá en Febrero del 2016 mis ingresos pasaron a depender de mis habilidades de conseguir clientes y proyectos, sin olvidar de que los compromisos recurrentes seguían su curso (servicios, vivienda, mercado) y es allí donde viene mi primer consejos para aquellos que deseen dar el salto, “Tengan un ahorro para subsistir los 5 primeros meses” en mi caso y por fortuna no fue una transición muy difícil ya que, y no es lo común, los clientes llegaron a mi. Eso es el producto de hacer buenas relaciones a lo largo del tiempo y de aquellos clientes que uno va colectando en aquellos pequeños proyectos freelance que uno hace en paralelo con la vida laboral formal.

Y desde el momento en que empezó esta nueva etapa los proyectos no dejaron de llegar, y a pesar de que mi nueva oficina estaba en mi casa y podía levantarme a horas decentes e ir directo a tomarme una taza de café, el trabajo no tiene porque empezar a ser más suave, con menos tiempo de dedicación, por el contrario! tuve que dedicar muchas más horas hombre de trabajo, ya que en ocasiones tenía que asumir tres proyectos al mismo tiempo, y no porque cobrase poco, sino porque me gusta asumir retos y cada proyecto que llegaba eran de ese tipo que tenían altas expectativas por parte del cliente y un gran trabajo por delante. Y al ser Freelance, nuestra reputación lo es todo.

Y nuestra reputación es construida en base a dos cosas, la calidad de nuestro trabajo entregado y el feedback que recibes del cliente al final de cada proyecto, si ambas cosas son positivas siempre tendrás cabida dentro del gran mercado de proyectos.

Recuerdo que siempre al estar en medio de un proyecto, o dos e incluso tres, siempre buscaba en algo más en que invertir mi tiempo para seguir aprendiendo, haciendo cursos y siendo autodidacta para ser un mejor profesional.

Así transcurrió cerca de año y medio, lleno de proyectos, buenos feedbacks, y se me presentó la oportunidad de ingresar nuevamente al mundo corporativo, pero en esta ocasión en modo remoto, y en un lapso de 6 meses terminé pasando por dos compañías de distintas en las que me puse al día con algunas tecnologías que estaba dejando pasar a pesar de mi constante auto-formación.

Hoy en día sigo trabajando para una de estás compañías en modo remoto-freelance. Y me parece genial, poder disponer de mi tiempo, trabajar desde un ambiente relajado lejos del bullicio de oficina y sintiéndome a gusto con lo hago, lo que me apasiona y me hace pasar interminables horas frene al computador sin que esto represente un desgaste mental para mi.

 

 

 

Etiquetas: ,


Carlos Rojas

Diseñador Gráfico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: